Chile y su batalla contra la corrupción

El Palacio de la Moneda
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Las naciones del sur del continente americano arrojan elevadas tasas de corrupción desde hace años. La organización Transparencia Internacional presenta anualmente un informe donde se recoge la percepción respecto a este problema en un total de 180 países de todo el mundo. Así, elabora una clasificación basada en un índice que va de diez a cien, señalando la primera cifra un alto nivel de corrupción y la segunda la inexistencia de la misma.

Muchas naciones hispanoamericanas se hallan en los índices más altos debido a políticos que, más que el bien común, buscan el enriquecimiento personal. Sin embargo, no todos los países son así. Chile es una magnífica excepción porque está haciendo una gran labor para erradicar ese problema. Quizá en ello tenga que ver también que sus políticos prefieren ganar el dinero legalmente como, por ejemplo, jugando en el mejor casino online de Chile.

Chile, entre los países menos corruptos de Hispanoamérica

En la citada clasificación, el país más corrupto de América Latina es Venezuela, que ocupa el lugar 169 entre las 180 naciones con un índice de 18 (cuanto más cercano a diez, mayor corrupción). Próximo se encuentra Haití, concretamente en el puesto 157 con un índice de 22. Y el tercer lugar es para Nicaragua, en el 151 con un baremo de 27, a la cual sigue Guatemala, con un índice de 28 y que además es un caso especial. Porque la organización Acción Ciudadana, que representa a Transparencia Internacional en el país, acusa de forma directa al presidente, Jimmy Morales, de ser el responsable máximo de la corrupción en el país. En sentido contrario, la delegación de Transparencia en Honduras, a pesar de que esta nación ocupa el puesto 135, reconoce los esfuerzos que allí se están haciendo para hacer desaparecer a los corruptos, aunque “no son suficientes”.

En la otra parte de la clasificación, el país más limpio de América Latina es Uruguay, en el lugar 21 de la misma con un índice de 70, lo cual es algo a destacar, en la medida en que, la nación americana más honrada es Canadá con 82 puntos. Y, tras aquel, llega Chile, en el puesto 26 con un baremo de 67, habiendo experimentado una mejoría destacable durante las últimas décadas.

Una mejora significativa

En la clasificación publicada en 2015 por Transparencia Internacional, Chile presentaba un índice de 65,48, presentando un incremento de 1,52, puntos lo cual es algo destacable si tenemos en cuenta dinámicas históricas de la región en el apartado de la corrupción. Sin duda, en ello ha tenido que ver la enérgica legislación del país andino contra la corrupción, además, también, del exigente punto de vista de sus ciudadanos, quienes, pese a estos resultados, consideran que esa lacra sigue creciendo en su nación.

Sin embargo, la presidenta Bachelet creó hace un tiempo la Comisión contra la Corrupción, un organismo encaminado a terminar con ella en Chile. Dirigida por Eduardo Engel, ya ha entregado a la mandataria diez proyectos para regenerar la función pública y terminar con las irregularidades. Entre ellos, el retorno de la asignatura de educación cívica a las escuelas y una ley sobre el funcionariado.

Pero quizá el proyecto estrella sea la financiación pública de los partidos políticos. De esta forma se evitará que nutran sus arcas de dinero proporcionado por grupos privados que, más tarde o más temprano, iban a reclamar favores a cambio de sus aportaciones.

En definitiva, la corrupción en Chile está siendo fuertemente combatida y, aunque falta mucho por hacer, se están dando pasos acertados en ese sentido. De ese modo, se conseguirá que los ciudadanos del país recuperen la confianza en sus instituciones.